En una comparecencia en el Palacio de la Moncloa, el jefe del Ejecutivo español detalló la creación de un nuevo Fondo Soberano de Inversión, dotado inicialmente con 10.500 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación de la Unión Europea. Esta iniciativa busca no solo financiar proyectos de energía limpia y digitalización, sino también movilizar hasta 120.000 millones de euros en capital privado mediante modelos de co-inversión. Según Sánchez, este instrumento es "la mayor apuesta por la autonomía estratégica en la historia reciente de España".
Paralelamente, el Ministerio de Economía ha defendido el compromiso de España con la OTAN, confirmando que el país alcanzará este año una inversión del 2,1% del PIB en defensa, cumpliendo así con las exigencias de sus aliados en un contexto global de alta volatilidad.
A pesar de las críticas de la oposición por el nivel de deuda pública, el Ejecutivo asegura que estas inversiones son "generadoras de riqueza" y que el impacto en el crecimiento del PIB se empezará a notar en el segundo semestre de 2026.