A inicios de 2026, Nvidia se afianzó como la empresa tecnológica con mayor valor de mercado a nivel mundial, superando incluso a gigantes como Apple y Microsoft. Este ascenso refleja el papel central de Nvidia en la revolución de la inteligencia artificial y los semiconductores especializados, especialmente en chips diseñados para entrenamiento y despliegue de modelos de IA avanzados.
Analistas señalan que la demanda global de hardware para IA, desde centros de datos hasta aplicaciones empresariales, ha catapultado el valor de Nvidia, consolidando su posición estratégica en un mercado cada vez más competitivo. Además de sus unidades de procesamiento gráfico (GPU), la compañía ha ampliado su portafolio hacia plataformas integradas que atienden necesidades específicas de IA, aprendizaje automático y cómputo de alto rendimiento.
La importancia de esta tendencia radica en que la carrera tecnológica global se está centrando cada vez más en la capacidad de cómputo para inteligencia artificial y automatización, aspectos que continúan redefiniendo sectores como automóviles autónomos, salud, finanzas y servicios en la nube.